¿Qué nos puede enseñar Greta Thunberg sobre el consumo responsable y el futuro del emprendimiento?

Por: Juan Camilo Aguirre Chica Twiter: @ideactivista

Coordinador de Proyectos - Incubadora de Empresas Génesis


Pocos creerían que una joven de sólo 16 años es el nuevo símbolo de una generación abocada a crear conciencia dentro de la sociedad y de las organizaciones internacionales sobre el cambio climático. Catalogada como una de las figuras más influyentes del planeta por la revista 'Time', Greta Thunberg lleva a cabo desde el pasado mes de septiembre lo que ella misma ha catalogado como "Viernes por el Futuro", en donde exhorta a los jóvenes estudiantes del mundo a cambiar, un día por semana, las aulas de clases por el pavimento frente al Parlamento en Estocolmo. Esto para exigir a las autoridades acciones más concretas frente al cambio climático.

Al parecer, este ejercicio no parecía trascender de un discurso y una marcha, sin embargo, este movimiento ya motivó a millones de jóvenes a tomar conciencia de la magnitud de la crisis ambiental. Las constantes intervenciones de Greta en escenarios políticos en la Unión Europea lograron la primera Cumbre de la Juventud sobre el Clima de las Naciones Unidas. El evento se celebró en Nueva York tras las masivas manifestaciones realizadas el viernes en las principales ciudades del mundo para exigir a los líderes globales que tomen medidas para combatir el cambio climático.

Esta joven catalizó una realidad que pasó de ser una noticia en los titulares de prensa a una verdad que está a la vuelta de la esquina. En todo caso, ya no hay excusas, el cambio climático es una problemática real que está transformando la forma en que vivimos.

Sólo pensemos en lo que compramos, empezando por el el desayuno, la sola bolsa de plástico del pan o un mezclador de plástico puede tener efectos que alcanzan a millones de personas y seres vivos en el ecosistema que habitamos. Nuestro sistema de consumo nunca nos permitió hacernos esa pregunta ¿A dónde va a parar toda esa basura que producimos?. Esto ha generado un problema de alcance inimaginado, los datos son claros, cada segundo se arrojan más de 200 kilos de plástico a mares y océanos. El 70% se va al fondo marino y el 15% se queda flotando.

Si tenemos en cuenta que el planeta es un ser vivo, que actúa como un sistema; los efectos del plástico en los mares y océanos ya comenzaron a generar impacto a nivel global, en el aumento de la temperatura, los desastres naturales y el riesgo de las poblaciones en situación de desplazamiento.

Esto no es ajeno en el Oriente antioqueño; en un reciente reporte en el diario Mioriente (Ver Artículo) titulado ¿Y cómo está el Oriente Antioqueño en materia de cambio climático?

Luis David Villada, José Miguel Quintero y Jonathan Franco Gómez, todos estudiantes del décimo semestre del programa de Ingeniería Ambiental de la Universidad Católica de Oriente (UCO), recolectaron, como parte del curso de Cambio Climático, una serie de datos de fuentes verificables que permiten hacer un panorama general del cambio climático en el Oriente antioqueño. Por citar algunos de los hallazgos más importantes, estos jóvenes encontraron en su estudio que en “el Oriente Antioqueño han sido deforestados 247 kilómetros cuadrados de bosque entre el 2000 y el 2016, lo que equivale al doble del territorio de Marinilla. De hecho, se espera que para el 2040 la temperatura de la región aumente en 0,8 grados centígrados.”

En todo este escenario el consumo responsable ya no es una opción, por el contrario, es una obligación inaplazable. Y ese cambio hacia una nueva forma de consumir pasa por un cambio fundamental y quizás el más duro, el de la mentalidad y la cultura de tener un consumo responsable. Ya la ONU nos ha hecho advertencias claras, tenemos 10 años, el tiempo para actuar se nos está acabando y así lo asegura en el último informe del IPCC, el que ha sido descrito como "un último llamado" para salvar a la Tierra de una inminente catástrofe. Ver artículo de la BBC: ¿Por qué 2030 es la fecha límite de la humanidad para evitar una catástrofe global?

Más allá de los objetivos económicos, ambientales y sociales que tiene el consumo responsable y el emprendimiento, se pueden decir que estos conceptos son en realidad una actitud frente a la vida. Una joven de 16 años que decide tomar la voz de muchos y generar una movilización en pro de cuidar el planeta, podemos decir que es una emprendedora. Una persona que se cuestiona sobre la enorme huella de carbono que generan las frutas congeladas y cambia su hábito para adquirir frutas frescas, es una persona que está asumiendo una postura real de consumo responsable.

Como lo ha demostrado la historia del emprendimiento, los grandes problemas son las mejores fuentes para generar nuevas soluciones que terminen en nuevas empresas que aportan realmente valor a la sociedad. Conceptos nuevos, como la economía circular, son una oportunidad para generar emprendimientos. Si dejáramos de ver la basura como un problema y pasamos a generar nuevos modelos de negocios pensando en reutilizar, reciclar y reducir, seguramente, podríamos realizar un gran aporte a este problema de los rellenos sanitarios y a la vez, generar ingresos a partir de nuevos emprendimientos. En esta perspectiva, desde la Incubadora de Empresas Génesis, promovemos y apoyamos a esos emprendedores que quieran buscar oportunidades a partir del conocimiento aplicado para encontrar nuevas oportunidades.

De hecho, en los emprendimientos que hemos acompañado existe la Cooperativa Planeta Verde, una organización dedicada al manejo integral de residuos, a la prestación de servicios de aseo y a la gestión ambiental; buscando un crecimiento rentable y continuo, para mejorar la calidad de vida de los recicladores y contribuir con el desarrollo sostenible de la región. La Cooperativa funciona en el Municipio de Rionegro desde el año 2000 como un proyecto de grado de 11 estudiantes de Administración de Empresas con énfasis en Economía Solidaria de la de la Fundación Universitaria Luis Amigó. Además de poder lograr la sostenibilidad económica,luego de casi 20 años de operación, hoy por hoy, esta organización participa en la creación de la Alianza “Cooperativa del Oriente¨ con cooperativas de reciclaje del Oriente antioqueño, marcando la pauta para iniciar una serie de proyectos e iniciativas en red, que buscaban la inclusión en la cadena de comercialización del reciclaje, vendiendo los materiales beneficiados directamente a la industria, y evitando la intermediación. Articulado a ellos la empresa ECONCIENCIAS.A.S y la Fundación llena una botella de Amor, Quienes realizan formación ambiental en colegios y comunidades a partir del reciclaje y mediante la recuperación, recolección y transporte de botellas llenas con residuos plásticos para su transformación en madera plástica para la construcción de mobiliario urbano, parques infantiles y viviendas de interés prioritario.

Ya sociedades avanzadas como los países Nórdicos, incluso Alemania, gracias a la separación de los residuos, han logrado que se recicle actualmente el 60% de la basura doméstica. Pero más allá de eso, la convierten y crean nuevos productos que son comercializados en toda europa. Ver artículo.


En el consumo responsable, la invitación es para planificar las compras, revisar el origen de los productos en las etiquetas, apoyar el comercio justo, comprar productos a emprendedores locales, crea una comunidad de consumo, evitar usar bolsas de plástico, tratar de reutilizar y reciclar los envases y empaques. Esto, sumado al uso de la bicicleta y los nuevos medios alternativos de transporte, como las patinetas eléctricas, son un gran aporte que podemos hacer desde lo cotidiano.

Es hora de movernos y cambiar nuestros hábitos, y en ese cambio, como lo hemos compartido a lo largo de este artículo, también hay oportunidades de desarrollo, de emprendimiento, pero ante todo, necesitamos entender el momento que estamos viviendo, educarnos y emprender a partir de un método.

Los paradigmas están cambiando rápidamente, por ejemplo, el reciclaje comenzó a convertirse en un rubro económico para muchas empresas. De pasar a donar sus excedentes, casi la totalidad de las mismas pasaron a comercializarlos. Esta condición generó que el mercado de los materiales reciclables fuera, como hasta hoy, uno de los más competidos y de interés para muchos grupos empresariales.


En un mundo que avanza rápidamente, también en los tecnológico y lo social, como lo es la revolución 4.0, hay una oportunidad para aprovechar esas herramientas y dejar un mejor planeta para las generaciones que vienen, generando un desarrollo mejor planeado para nuestra región.


“Hay que ver el consumo responsable y en el emprendimiento como una oportunidad de aportar en lo ambiental, lo económico, lo social y lo cultural”.